
No más buenos días en italiano.
No más abrazos post parcial.
No más frazadas en verano.
Ya no arreglarse para alguien ezpecial.
Tristemente los enanos bolivianos se extinguieron. Nadie lo puede creer. La gente se suicida masivamente atragantándose con helado Häagen Dazs. Los más escépticos dudan de que en algún momento hayan existido. Pagan cuantiosas sumas en efectivo por quien tenga pruebas fehacientes de su paso por el mundo.
Practicar tenis se volvió imposible después del trabajo. Caen las positivas expectativas y cortan a los transeúntes que asustados corren en círculos. Del trabajo a casa, de casa al trabajo. Hay que evitar salir lastimado.
A los viejos hay que matarlos de chiquitos. No a todos los viejos. A los que después, cuando crecen, ocupan mucho tiempo en clase dando cuenta de todos sus conocimientos. A los viejos chotos hay que quererlos y ayudarlos a crecer durante el mayor tiempo posible, y cuando se cansen, dejarlos volar.
Es difícil que no te lleve ese mar de nostalgia. Ese mar construido con sueños, con memorias. En la orilla parece calmo, tan agradable, tan abrazable. Pero si te acercas demasiado solo quedarás atrapado en el pasado, sin salvavidas, sin poder salir.
Las ganas de vivir poseen varios departamentos en mi rostro, y piensan seguir usándolos. Quedémonos con todo lo lindo, con todo lo bueno. Con los árboles construidos con fichas de scrabble. Con butacas ocupadas por nuestros sueños. Sueños que se realizarán separados, pero que durante algún tiempo juntos vivieron, y paralelamente crecieron.
No soy la mitad de nada. Vos bien lo dijiste, soy una totalidad. Infantil, verborrágica, sensible y egoísta. No lo tomés muy apecho Diana. No llorés Diana. ¿Por qué te encariñas con tanta facilidad Diana? Todo pasa por algo. Por algo será.
La resignación llega sola. No le abrás la puerta. Es despiadada y te vuelve conformista. Recorda con una sonrisa a los sorprendentes caballos, a la rubia de Abba, al jean Unicorn. Aprende de cada error que cometiste, y dale para adelante. Total, otra no queda. Avanti Morocha, de nuevo.