Game Over


La vida es un buscaminas. Cada día que paso me convenzo más de ésta cruel afirmación. Hay días que bailas contento y solo ves caras felices. Parece un memotest de los ositos cariñosos de tanta dulzura. Cantando al compás del alcohol no ves la cruda realidad. De repente te das cuenta. Vos, pobre infeliz, ibas tranquilamente caminando. Con el mp3 al máximo por el 95, encerrado en tu pequeño e insignificante ombligo. Que si me compro la wi, que si llego a fin de mes. Entra un tipo. Vende caramelos, alfajores, cuchillos o linternas. La verdad es que poco importa lo que venda. La rutina solo esconde más el juego. Cada uno, ingenuamente piensa que vive feliz. Cada uno en la suya. Viviendo en paz, lo más pancho sin joder a nadie. Y cuando menos lo esperas, tocas una bomba. Puede ser en el subte, en el bondi, en tu cuarto o en la casa de tu novio. Puede ser el día más afortunado de tu vida, o el más desgraciado.
Muchas veces, vemos carteles luminosos que nos indican donde no pisar, y aun así, caemos nuevamente. Pero otras veces, en la tranquilidad del pánfilo, caminamos como ciegos al vacío. No la ves venir. El peor jugador del equipo te metió un caño y fuiste. O mejor dicho ¿quién fuiste? ¿qué hiciste? O peor aun, ¿qué no hiciste? ¿vas? ¿venís? ¿ a dónde vas? ¿con quien vas? ¿con quien no vas?
Solo queda reiniciar. Otra vez. Con las bombas en otro lugar. Como cuando de chico querías correr cuando no sabías caminar. Con ese esponjoso pañal te caías una y otra vez. Y poco importaba. Mamá estaba ahí. Volvías a pararte, volvías a empezar. Sabiendo que volverías a caer. Pero con la firme ilusión de salir luchando. ¿Cuántas posibilidades tenés de ganar un buscaminas? ¿de que sirve ganar? ¿a quién le ganas? Tristemente me pregunto que hago si ya lo gane. La incertidumbre me impide seguir. Ya no hay más logros detrás. ¿Buscar la perfección? No existe. Tal vez no ganaste. Tal vez fue una ilusión. ¿Y si fue una ilusión? Me estremezco al pensarlo. Todo una mentira, todo una patraña. El miedo paraliza, y no avanzo. Solo retrocedo, con terror. No quiero tocar una bomba. Quiero llegar a la carita feliz.

No hay comentarios.: